Alquilar un coche particular puede parecer una opción cómoda: gastos mensuales fijos, sin compromiso a largo plazo y la emoción de conducir un modelo nuevo cada pocos años. Mi experiencia, sin embargo, me abrió los ojos y, en definitiva, fue negativa. La sorpresa de la inspección: alquilé dos coches Mazda, ambos devueltos a un concesionario de Múnich. La primera vez, el concesionario me sugirió que me saltara […]
